![]() |
| Escena de la película "El camino de los ingleses" |
Sur
de España, a finales de los 70. Miguelito Dávila es un joven de
espíritu inquieto al que una enfermedad renal le ha llevado a pasar
una temporada en el hospital. Allí conoce a un hombre culto que le
abre la posibilidad de imaginar una vida mejor a través de la
poesía, de la aventura interior. Miguelito piensa que un día podrá
dejar su trabajo en una pequeña ferretería y ser poeta. En el
verano en el que transcurre la historia, encuentra a Luli (María
Ruiz), su musa, y comienza un idilio con ella. Será el mismo verano
en el que, junto a sus amigos Babirusa (Raúl Arévalo), Paco Frontón
(Félix Gómez) y Moratalla (Mario Casas), emprendan todos una
andadura que va a resultar crucial en sus vidas.
Yo
tenía un pequeño papel. Mi trabajo consistía en bajar
de una ambulancia, que llegaba a toda velocidad y atender a un actor
(Antonio Zafra) al que le habían dado una buena paliza y estaba en
el suelo ensangrentado; llamar al otro sanitario y llevarnos al pobre chico en la camilla. ![]() |
| Alberto Amarilla (tercero por la izquierda fue nomido al "Goya" como mejor actor "revelación". El y yo estudiamos juntos en la "Escuela de Arte Dramático" de Málaga, aunque el es natural de Cáceres. |
Es rarísimo que el director hable con los figurantes, para eso hay otras personas, así que mi sorpresa fue mayúscula cuando Antonio Banderas se acercó a mi (vestido con botas vaqueras y chaqueta de cuero de motorista) y me indicó amablemente lo que tenía que hacer: tapar con una manta al actor, tomarle el pulso y poco más. Yo le sugerí que podía bajarle el párpado para mirarle el ojo, me dijo que si y eso fue todo, pero fue una experiencia muy estimulante. Mi escena fue cortada finalmente y la película no tuvo el éxito que se esperaba, pero seguro que no fue porque yo no saliera. Para los que conozcan Málaga, esta escena se rodó en la calle Armengual de la Mota, cerca del hotel que en su tiempo fuera los “Almacenes Mérida”.
MI
PARTICIPACIÓN EN LA SERIE DE CANAL SUR TV. “ARRAYÁN”
Hace
ya bastante tiempo (todavía no había entrado el euro) estuve
trabajando en esta serie. Allí tuve una escena con Mariano Peña,
mucho antes de que comenzará a interpretar
a Mauricio en la conocida serie de televisión “Aida” y compartí
otra con el actor que da vida a Vicente, el fanático del fútbol en
“La que se avecina”. Yo comencé haciendo de figurante, pero como
solo pagaban 12 euros por seis horas de trabajo o un poco más, me cansé y
le dije a los de la agencia que no iba a ir más. Envíe mi
curriculum al e-mail de la serie y al poco tiempo estaba trabajando
con texto. Si decías menos de ocho frases eras “figurante
especial” y pagaban 60 euros, pero si decías más, se
te consideraba “actor de reparto” y cobrabas
180, que en aquel entonces era un dineral. Esta última cantidad la
gané nueve o diez veces y como "figurante especial" fui unas veinte. Además tenía la gran ventaja de que
me
recogía un coche de producción bastante temprano (como actor de reparto). Llegabas allí (los interiores se rodaban en Coín)
te maquillaban, ensayabas la escena dos o tres
veces en una habitación reservada para los
acores, grababas tu escena, que casi nunca eran más de tres o cuatro tomas y en cuanto quedaba libre un coche de
producción, me traía
a casa, con lo cual la mayoría de las veces estaba en Málaga sobre
las 12 del medio día. Durante
el tiempo que estabas allí, podías desayunar gratis todas
las veces que quisieras y a media mañana te daban un bocadillo y un
refresco.
![]() |
| Este soy yo. |
Pero
voy a contar la anécdota que es a donde yo iba. Un día teníamos
que rodar en la comisaría de policía de Fuengirola, que tiene una
entrada bastante amplia (en la serie saldría como si fuese una de Málaga
capital). Mi escena consistía en que estaba de guardia en la
puerta e interceptaba a un borracho que quería entrar, negándole
amable, pero firmemente esta posibilidad. Mientras rodaban en el
interior, yo estaba en la puerta esperando a que llegase mi turno. En
un momento dado, se me acercó un señor y me preguntó donde se
podía renovar el DNI, como es normal yo le contesté que era un
actor y que no tenía ni idea. El hombre se extrañó un poco, pero
me dio las gracias y entró en la comisaría y es que el vestuario
era muy bueno, hasta las pistolas parecían de verdad. Sin embargo
como suele pasar muchas veces, también estaba la parte negativa. Al
firmar el contrato tenías que renunciar a tus derechos de imagen (los que no eramos actores principales), es
decir que si la serie se vendía a otra autonomía u otro país, no
podías cobrar el dinero que te correspondía por ley. Pues
bien, la serie se vendió a muchos países
de Europa y por toda sudamérica, o sea que algún listillo se quedó
con un montón de dinero que no le correspondía, y es que en España
hay
mucho
“trápala” y mucho “chorizo”.


